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Talos

25/01/2020

Emergiendo de las resonancias de los desarrollos culturales laboriosos de la Edad del Bronce, la criatura mitológica griega Talos es la encarnación de un autómata metálico en forma humanoide. En otras palabras, Talos puede equipararse libremente a la representación de un robot de bronce en la mitología griega. Culturalmente, Talos llegó a simbolizar el potencial de la invención humana y la intervención divina durante este período de rápido desarrollo cultural. Para los antiguos griegos, el bronce era representativo de la artesanía, la fuerza militar y el potencial de la tecnología como símbolo del avance humano.

En la cultura material, Talos aparece en pintura, escultura e incluso en moneda. Talos se representa como una forma gigante de aspecto humano, similar a la de un guerrero troyano, empuñando un casco y una espada. Su cuerpo descarado proyecta una sombra formidable sobre todos los invasores.

Culturalmente, los orígenes de Talos son variados. Algunas fuentes sugieren que Talos fue inventado directamente por el propio Zeus y enviado para proteger la isla de Creta. Sin embargo, otras versiones del mito detallan que Talos fue forjado por Hefesto, el dios herrero del hierro y el fuego. No obstante, el papel de Talos aparece constantemente como un guardián costero en la isla de Creta.

Los orígenes de esta entidad humanoide están influenciados lingüísticamente por el dialecto cretense en el que la palabra “talos” equivale a la palabra griega “helios” o “sol”. En la cultura griega antigua, Talos desempeñó el papel de guardián o protector de la costa cretense. Su objetivo principal era proteger y proteger la costa de los invasores, incluidos piratas, bandidos y otros asaltantes marítimos. Se dice que Talos rodea las costas de Europa Creta tres veces al día en constante vigilancia. En el caso de una invasión, Talos golpea a los invasores con piedras y rocas para evitar que entren.

Según el mito, sobre su creación, Talos fue creado con una sola vena interna dentro de la cual se considera que fluye la sangre divina de los dioses olímpicos. Esta sangre, llamada icor, vincula su forma humanoide con la divinidad y sirve como la fuente de su poder. La vena, adecuadamente, está tapada por un clavo, fabricado en bronce. Esta uña actúa como un corcho, por así decirlo, permitiendo que el icor fluya dentro de su cuerpo metálico. Adecuado para la mitología griega, el clavo también sirve como un defecto en su creación, lo que lleva a su desaparición.

A la llegada de Jason y los Argonautas a la isla de Creta, los exploradores se encontraron con Talos que vigilaba la costa. La creación de bronce arrojó una lluvia de rocas hacia Jason y los Argonautas, percibiéndolos como intrusos peligrosos. Según el mito, Medea, la esposa de Jason, también había estado en el barco de Jason, y fue a través de su intervención que Talos fue derrotado. Al engañar ingeniosamente a Talos, las versiones del mito sugieren que Medea hace que Talos raspe su clavo vulnerable contra una roca dentada, rompiendo el sello del icor. En consecuencia, Medea logró quitar la uña de bronce que atrapaba el icor dentro del cuerpo de Talos, derramando la sangre de la divinidad olímpica a lo largo de la costa y finalmente causando su muerte.

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Enlace aparecer como Talos: https://greekgodsandgoddesses.net – Dioses y Diosas griegas, 21 de octubre de 2019