Saltar al contenido

Vuelve El Clásico Griego De Edipo Rey A Los Escenarios

24/10/2020

Por el hecho de que por lo relacionado a la producción contemporánea de proyectos de teatro, debemos constatar en Grecia una evidente inclinación a apropiarse de la producción trágica extranjera y asimilarla al repertorio propio. Muchos autores extranjeros son traducidos y escenificados de manera sistemática, mientras que los versistas helenos aspiraban a configurar su discurso propio siguiendo el ejemplo de otras escrituras de europa. La vida no tiene actos, ni escenas, pero el teatro las necesita para enmarcar los sucederes escénicos como una parte de su desarrollo de teatralizar la verdad. La duración de los actos puede ser variable; por ejemplo, en Racine y Corneille la duración no podía sobrepasar el tiempo en que se consumían las velas de candelabros y candilejas, por el hecho de que luego el público tenía que salir al foyer a fin de que se pusiesen velas nuevas. No de esta manera las jornadas de Lope o los actos de Shakespeare que fueron diseñados para ser escenificados en exteriores bajo la luz del sol, con lo que no tuvieron constreñimientos luminosos. El público de hoy acepta quedarse por cinco horas somnoliento frente a una televisión, pero se siente incómodo ante una versión integral de Hamlet que dura exactamente las mismas cinco horas. Consecuentemente el teatro moderno se ha aligerado y los espectáculos se han acortado a 2 horas con un reposo, realizando más caso al trasero del público que a las necesidades de composición de la obra de teatro.

Lea mas sobre aqui.

  • Fiel a esta línea, su Orestíada, escenificada en 2016 en el viejo teatro de Epidauro, transporta la catástrofe de los Atridas al moderno ambiente burgués griego de los años entre 1940 y 1950, una época que –como también en las películas de Theo Angelopoulos– está marcada en la conciencia griega por el fascismo, la resistencia contra la ocupación alemana y la guerra civil.

Tienen asimismo la oportunidad de definir algunas ambiciones artísticas y resguardan a determinados grupos teatrales y artistas. En vista de la bien difícil situación resulta asombroso que, a pesar de todo y tan sólo en Atenas, cada año se monten alrededor de 400 producciones. Las representaciones escénicas la mayoria de las veces disfrutan de un público variado, y habitualmente se agotan las localidades. Han contribuido a ello los costes muy rebajados de los boletos, durante los años más difíciles con cierta frecuencia la entrada era gratis, o según el esquema voluntario de “Paga lo que consigas”.

Departamento De Preciosas Artes

Por su parte, el teatro hispanoamericano trabajó la obra corto con la intención de poder representarla en cualquier espacio, pero descuidó la composición interna de esas piezas pues aceleró las tramas y abandonó los ritmos internos. En el futuro, el teatro tendrá que proponer novedosas estructuras y superiores atractivos para recobrar una permanencia del público más durable. Las trabajos dramatúrgicas requieren crear un puente simultáneo y continuado entre la razón, la emoción y la memoria del creador, con los elementos de la imaginación y la fantasía. El resultado es la creación y la puesta en escena imaginaria de una obra trágica en el teatro mental del dramaturgo, quien piensa una presentación en la que únicamente hay personajes, no hay los actores, y el espacio imaginado forma parte a un ámbito perfecto, superior a todo lo que Adolphe Appia o Gordon Craig tengan la posibilidad de haber soñado. Ante este espacio escénico están ciertos seres, a veces con nombres y caras, y otras solo como sombras capaces y emotivas; es el público que asiste a esta representación mental.

las partes del teatro griego

Existe asimismo el teatro shakesperiano, popular como el estilo isabelino y los corrales de comedia del Siglo de Oro español, que derivó ocasionalmente en el teatro barroco y el teatro moderno. La tradición creativa y técnica de la Ciudad de México, que el día de hoy es parte primordial de la civilización expresada en las artes tráficas, regularmente exige más y mejor preparados representantes de teatro. Le sugiero La Orestíada, Orestea u Orestía, trilogía de obras dramáticas escrita por Esquilo, la única que se guarda del teatro griego viejo, para absorber la poesía musicalizada de Agamenón, Las coéforas y Las euménides que narran la maldición de la casa de Atreo.

Charlar sobre el teatro en Grecia significa, todavía, hablar más que nada de la crisis. Por el hecho de que es bien conocido que, desde 2008, la crisis financiera arrastró al país al abismo de una pobreza que afectó intensamente y de diferente forma a cada individuo, tal como asimismo a conjuntos e instituciones sociales y al Estado. La escasa información explica por qué razón de repente aparece un gran interés, por servirnos de un ejemplo, por los Balcanes; y por qué el teatro español, en cambio, está totalmente pasado de tendencia.

El siglo XX resaltó la aptitud creativa del directivo otorgándole la independencia de establecer su propio proceso creativo, el cual fué centrado más en el espacio escénico y la imagen, que en la iniciativa y la palabra. Tal como en siglos pasados habían dominado el actor y la actriz sobre todo los demás ayudantes, y en otros momentos de la historia había reinado el dramaturgo, el día de hoy domina el directivo escénico. Quizás el siglo XXI nos enseñe a apreciar equilibradamente los logros de todos los contribuyentes a fin de que ocurra una noche de teatro. Los herederos de Gordon Craig y Antonin Artaud insisten en que es el director de escena, pero ninguna de esas puestas de indudable creatividad generó un nuevo artículo publicable; ni los medios de permanencia de la imagen escénica, como el video y la fotografía móvil inteligente y fija, hacen más tarde justicia al fenómeno teatral.

Los entes toman la conciencia del dramaturgo y su sentir, mientras que todo el mundo de los seres reales se diluye hasta desaparecer. En la escena se inicia un nuevo rito y los entes hacen su aparición puntuales a la cita. Jamás sé cuál será la primera palabra, a veces tarda en mostrarse, pero al escucharla parecería que se convierte en un sortilegio que abre la caja mágica del teatro. Los entes empiezan comportándose como títeres que responden a las solicitudes del dramaturgo, pero poco a poco, van tomando conciencia de su entidad, hasta el momento en que alcanzan un grado teatral de libertad.

las partes del teatro griego

Lea mas sobre oracionesalavirgenmaria.com aqui.

las partes del teatro griego

Esta doble epifanía del es el resultado de la conjunción prodigiosa de la razón del Platón y de la razón de Ulises. Debo confesar que muy pocas veces he experimentado esa llamada de atención metafísica en una salón de teatro, pero en el momento en que me ha sucedido, los sentidos son perturbados, los sonidos resultan más vibrantes y las luces alcanzan una brillantez de diamante, al paso que el misterio de la vida humana semeja por un instante despejados. Con más sencillez Calderón y Chejov me han conducido a ese doble encuentro de Platón y de Ulises. Estos individuos son entes plenos e capaces que se saben creados no por Dios, sino más bien por un dramaturgo, y que no habitan la tierra, sino en un cosmos escénico del que no pueden salirse. No obstante, todos tienen el poder de ver a través de la muralla infinita y también infranqueable que los divide de nosotros. Varios libros se han escrito sobre estos personajes y bastante conocemos de , quizá más de lo que sabemos de nosotros, pero aún siguen rodeados de un aura de ambigüedad que nos obliga a dirigir nuestras divagaciones hacia los reinos del secreto de la vida humana. El mayor yerro de la historia del teatro se hizo durante el siglo XIX pues quisieron subir al ámbito la realidad objetiva.

Así que los directivos tienen que recurrir a escribir un artículo, como algún dramaturgo, si desean que sus logros sean apreciados por futuras generaciones. La pervivencia del artículo y la fugacidad de la representación es una ironía más que nos lleva a pensar sobre los enormes sacrificios de la intención humana para cumplir con su destino y lo efímero que resultan esos mismos logros por lo perecedero de los espacios y lo huidizo del tiempo. Ningún elemento de una obra teatral carece de significación, no debe existir ni solo una palabra en balde; al paso que en la comunicación oral están normalmente expresiones y elementos que no con concordantes con el mensaje o que no tienen información, pero que tampoco alteran la eficiencia de la comunicación, en tanto que actúan como placebo semántico. Hay que estudiar que el teatro cambia conciencias mientras que se estimule el sentir y el pensar del público. El sentir capta la atención y provoca que el público empatice con los individuos, y el pensar consigue que el público se vea a sí mismo representado analógicamente en la escena. La emoción trágica es como un embarcadero que invita a la aventura lúdica del gozo escénico, al paso que la meditación dramática pasa por el umbral solaz que conduce al laberinto que termina con el combate del del público/ lector.

El director teatral y ex- directivo del Teatro Nacional Giannis Houvardas, quien asimismo ha trabajado en Alemania, Escandinavia y Suiza, se ha dedicado particularmente a la actualización de la catástrofe antigua. En 1984 representó Alcestis, de Eurípides, como patraña macabra y sátira del sacrificio femenino en el altar del matrimonio burgués, de las maneras de relaciones íntimas aprobadas socialmente y de las convenciones familiares. Leal a esta línea, su Orestíada, representada en 2016 en el viejo teatro de Epidauro, transporta la tragedia de los Atridas al moderno ambiente burgués heleno de los años entre 1940 y 1950, una temporada que –como asimismo en las películas de Theo Angelopoulos– está marcada en la conciencia griega por el fascismo, la resistencia contra la ocupación alemana y la guerra civil.

La utilización de lo metadramático están desperdigadas por medio de la historia del teatro, desde los griegos hasta el teatro isabelino, y desde el barroco español hasta los autores modernos como Strindberg, Brecht, Beckett y Pinter. Valiéndose de este elemento, el autor/a consigue que el público/lector participe en la obra, puesto que en muchos casos los individuos le solicitan de forma directa asistencia o comprensión.

Muchos directivos escénicos en las instituciones teatrales trabajan una aproximación escénica moderna a la catástrofe antigua. Por poner un ejemplo, la joven directora Katerina Evangelatou, quien experimentó un gran apogeo en su trayectoria tras su participación en El dragón dorado, de Roland Schimmelpfennig, montado en el Teatro Nacional bajo la dirección de Giannis Houvardas. En su Alcestis, de 2017 en Epidauro, lo que importa no es tanto el radicalismo sino la aceptación por parte de un extenso público (lo que, en Epidauro, significa más de 12 mil espectadores).

Con un procedimiento diferente para actualizar los contenidos escritos helenos tradicionales y de desarrollar un alegato escénico con las tendencias posdramáticas de la intertextualidad y de la problemática de género, el directivo Karatzas concibió su versión de Medea para el pequeño teatro de Epidauro en 2017. En su versión combinó extractos de la catástrofe de Eurípides con contenidos escritos de Heiner Müller y de Pier Paolo Pasolini y tres actores interpretaron todos y cada uno de los personajes y se repartieron los contenidos escritos en una instalación escénica que visualizaba la iniciativa de las excavaciones arqueológicas y de la distorsión de los contenidos escritos. Al tiempo, la dramaturgia mexicana se vio mermada con el auge de la comedia musical proveniente de Broadway, y que daba al público entretenimiento desligado del contexto y las preocupaciones del país. Ante la proliferación de estas prácticas, la producción nacional tuvo que renovarse y evaluar distintas tácticas para sostenerse a flote.

Entre estas sombras se encuentra el dramaturgo que mira asombrado el devenir de los entes creados por su imaginación y su fantasía. A lo largo de las horas de creación de una parte, el el mismo instante se suspende y hay un distanciamiento de planeta circundante del autor.

las partes del teatro griego

Lea mas sobre criptomonedasqueson.com aqui.

Un romanticismo nuevo representa una constante en los inventivos y poéticos trabajos de Bijoux de Kant. Veamos ahora más de cerca qué opciones estéticas, políticas y sociales recubran una relevancia particular para la gente de teatro en la actualidad. Con pedidos hechos a artistas de la novedosa generación, también la Fundación Michalis Kakoyannis apoya de manera exitosa la vida cultural en su sede. De esta manera, ha entrado al quite una nueva constelación de instituciones culturales. Ahora, en lugar de institutos estatales, intervienen construcciones privadas, que disponen tanto de elementos económicos como de conceptos.

Si resumimos las considerables tendencias del teatro, tenemos la posibilidad de constatar en un principio que la mejor forma de contemplar al teatro heleno es desde la visión de sus relaciones con otras tradiciones aproximadamente recientes en el campo europeo, y esto por múltiples causas. En primer lugar, la historia del arte de la dirección escénica en Grecia en el siglo XX exhibe que la aparición del directivo teatral en el sentido moderno y de su praxis teatral se desarrolló en Grecia la mayoria de las veces bajo la predominación de la civilización teatral alemana y francesa, que concretaron de forma temprana el principio del “teatro de directivo”. Seguidamente, el impresionante legado de la Antigüedad griega desarrolló una gran fuerza que impactó en toda Europa. El legado del drama viejo estaba tan que se encuentra en todas unas partes de Europa que los modernos griegos se enlazaron con para desarrollar su propia tradición escénica o conseguir un capital cultural nacional. Y hay una tercera razón de por qué razón es productivo el acercamiento al más nuevo teatro heleno a través de la perspectiva comparativa con la producción dramática en otros países europeos.

La creciente prioridad tanto de los directores como del público por teatralidades extranjeras lo hacía urgente. En esta coyuntura, Sergio Magaña elige poner en práctica los dispositivos del teatro épico en Los argonautas, y con esto apostar por una dirección diferente del Naturalismo que había probado exitosamente. Varios de los elementos que le permitieron conducirse en esta novedosa aventura son el anacronismo, la introducción del personaje-narrador y los métodos de roturas con la trama. Con esto no solo marca su trayectoria como constructor, sino abre una ventana para el teatro de tema histórico desde otra perspectiva, cuya tradición se prolonga hasta Rodolfo Usigli y sus obras de proposición –como El gesticulador o Corona de sombra. De esta manera, en la actualidad puedes observar proyectos de teatro que emplean las técnicas del teatro heleno, con narraciones cantadas que cuentan la historia.

Se diferencian unos de otros, se reproducen, se avejentan y se embellecen, hasta que a las cuantas situaciones han dormido la conciencia del dramaturgo y tomado control total de su cabeza, lo que les deja deambular con gran independencia por la coyuntura que había delimitado el autor dramático. La creatividad del dramaturgo radica en su poder de conservar la intensidad del puente sico-creativo que le deja que su cabeza, lúdicamente, imagine un mundo no muy lejano del que imaginaba en el momento en que niño jugaba a llevar a cabo la guerra con ejército de soldaditos de plomo y con navíos de papel, o a educar maternalmente una muñeca de harapo. De la escenificación imaginariade una obra trágica en el teatro mental del dramaturgo queda un escrito que llamo texto primario. Los teatros helenos se excavaban en la falda de una colina, lo que permitía fácilmente formar los graderíos para el público. El graderío ocupaba dos tercios del total y solo un tercio se reservaba a la escena, donde no había escenografía ni decorado, sino más bien sencillos columnas de piedra, cuando las había. La orquesta o foso antes de los graderíos podía ser ocupada por los músicos y bailarines, ya que en el teatro heleno estos elementos eran indispensables.

las partes del teatro griego